¿Qué pasa si los bebés se ven en el espejo?

Los bebés y los espejos

Parece que el amor de un bebé por su reflejo empieza enseguida, ¿verdad? Desde el primer año de vida, la mayoría de los bebés sonríen, balbucean y se ríen de sus caritas regordetas reflejadas. De hecho, es una de sus actividades favoritas, hasta el punto de que el espejo del asiento del coche se ha convertido en algo imprescindible.

Pero, de hecho, no es hasta los 18 meses cuando la mayoría de los bebés reconocen realmente que son sus propios cuerpos los que ven en el espejo. Hasta entonces, babear, bailar y apretar la cabeza contra el cristal es más bien una actividad social: disfrutan de la compañía de esa otra personita que les devuelve la mirada, pero no la relacionan con ellos mismos. Antes de la edad de los niños pequeños, es probable que el espejo les haga mucha gracia porque a los bebés les encantan las caras, y uno de sus pasatiempos favoritos es mirar nuestras facciones.

En algún momento entre los 15 y los 24 meses, los niños dan un gran paso en la conciencia de sí mismos. En un experimento conocido como la “prueba del colorete”, las madres limpiaron un poco de colorete en la nariz de sus hijos y los colocaron frente a un espejo.

Prueba del espejo para bebés

La prueba del espejo -a veces llamada prueba de la marca, prueba de autorreconocimiento en el espejo (MSR), técnica de la mancha roja o prueba del colorete- es una técnica conductual desarrollada en 1970 por el psicólogo estadounidense Gordon Gallup Jr. como intento de determinar si un animal posee la capacidad de autorreconocimiento visual[1] La prueba MSR es el método tradicional para intentar medir la autoconciencia fisiológica y cognitiva. Sin embargo, se ha llegado al acuerdo de que los animales pueden ser conscientes de sí mismos de formas que no se miden con la prueba del espejo, como distinguir entre sus propias canciones y olores y los de otros[2].

En la prueba clásica de MSR, se anestesia a un animal y luego se le marca (por ejemplo, con una pintura o una pegatina) en una zona del cuerpo que el animal no puede ver normalmente. Cuando el animal se recupera de la anestesia, se le da acceso a un espejo. Si el animal toca o investiga la marca, se considera un indicio de que percibe la imagen reflejada como una imagen de sí mismo y no de otro animal.

Cuándo se reconocen los bebés en las fotos

Incluso cuando es un recién nacido, a tu bebé le encanta mirar las caras. Cuando tu bebé tenga entre 9 y 12 meses, puedes aprovechar esa fascinación para desarrollar varias habilidades: la coordinación ojo-mano, el lenguaje y la capacidad de escucha y la imitación.

Cuando la vista del bebé empieza a desarrollarse, le encanta mirar las caras, incluso las suyas. Es probable que ya hayas introducido a tu bebé en los espejos, pero un juguete con espejo es algo que puede explorar por sí mismo.

Aunque no lo creas, tu bebé no se dará cuenta de que está mirando su propio reflejo hasta los 9 meses. Para “probar” si ha captado el concepto, ponle, sin que lo sepa, una pequeña pegatina o una mancha de pintalabios en la cara.

Cuando se siente frente al espejo, si trata de limpiar su propia cara y no la del bebé en el espejo, es que lo ha entendido. Este es un hito muy importante para los bebés y será fascinante ver cómo se da cuenta cuando por fin hace la conexión.

Otra forma de comprobar si el bebé conoce su reflejo: mientras se mira en el espejo, pon un juguete o un peluche detrás de él. Si intenta alcanzar el reflejo en lugar de coger el juguete por detrás, es que todavía no es consciente de que él y su reflejo son lo mismo.

A qué edad los bebés son capaces de reconocerse en un espejo quizlet

Cada minuto que están despiertos, los bebés captan las imágenes, los sonidos, los olores y las sensaciones del mundo que les rodea. Aunque puede tardar en comprender el significado de toda esta información, tu bebé puede encontrar alegría y consuelo en las caras, voces y sensaciones familiares de la vida cotidiana.

Los rostros humanos son una de sus cosas favoritas, especialmente el suyo propio o el de sus padres. Instala un espejo de cuna a la altura de los ojos de tu bebé y observa cómo se mira a sí mismo. También puedes ver a tu bebé mirando por la ventana o un cuadro al otro lado de la habitación.

La visión del color de tu bebé también se está desarrollando, por lo que los adornos de pared o los juguetes de colores brillantes le ayudarán a desarrollar esta habilidad. Los colores pastel suaves, sin embargo, son difíciles de ver para un bebé, algo que debes tener en cuenta al comprar juguetes y libros.

La coordinación ocular de tu bebé ha mejorado lo suficiente como para seguir un objeto de izquierda a derecha, o de arriba a abajo. A los 3 meses, puede empezar a coger y deslizar los objetos, lo que supone el inicio de la coordinación mano-ojo.