¿Qué pasa si se le dobla la espalda a un bebé?

El bebé arquea la espalda

La forma de mover y llevar al bebé en los primeros años de vida puede desempeñar un papel importante en el desarrollo de la columna vertebral. Un quiropráctico para bebés puede ayudarte a entender la alineación correcta y cuándo se empezarán a desarrollar las curvas naturales también es importante.

Los bebés comienzan la vida con una curva en forma de “c”. Sus piernas están metidas en la posición de pata de rana para aliviar la presión de las caderas y la columna vertebral. También regulan la temperatura corporal y digieren mejor los alimentos en esta posición.

A medida que el bebé desarrolla la fuerza y la coordinación suficientes para mantener la cabeza erguida, empieza a desarrollarse la curva del cuello. El tiempo boca abajo es la mejor manera de fomentar esta curva. Arquear el cuello contra la fuerza de la gravedad fortalecerá los músculos del cuello.

Cuando tu bebé empieza a gatear, esta curva ya está en marcha. Jugar boca abajo, arrastrarse y gatear es esencial para el desarrollo muscular. Los bebés seguirán desarrollando esta curva hasta que estén erguidos y caminen, normalmente entre los 12 y los 18 meses, una vez que hayan dominado la marcha erguida.

Es importante dar a tu bebé mucho tiempo y espacio para gatear y fortalecerse, ya que esto favorecerá el desarrollo natural de las curvas de la columna vertebral. Una columna vertebral con curvas subdesarrolladas o exageradas es más propensa a sufrir lesiones que una columna con un equilibrio adecuado de curvas primarias y secundarias.

Bebé doblado hacia atrás mientras se sostiene

Un bebé recién nacido puede pesar entre dos y tres kilos, pero cuando se convierte en un exigente niño de dos años puede pesar entre cinco y diez kilos. Es posible que levantes a tu bebé hasta 50 veces al día para alimentarlo, bañarlo y moverlo mientras realizas tu rutina diaria, además de pasar mucho tiempo agachado sobre él. Todo este trabajo de levantar y agacharse se hace a menudo sin pensar o mientras se intentan realizar otras tareas, y las madres no están preparadas para estos retos físicos.

Si tienes un dolor de espalda leve o moderado, los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno, pueden ayudarte. Si no te alivian el dolor, deberías hablar con tu médico, que podría recetarte analgésicos más potentes. Asegúrate de informarles de que estás amamantando a tu hijo para que la medicación sea segura para él.

Cuando cojas a tu bebé, debes doblar las rodillas y no la cintura, y asegurarte de levantarlo con las piernas y no con la espalda. No estires los brazos para coger a tu bebé. Asegúrate de acercar al bebé a tu pecho antes de levantarlo.

Hoyuelo sacro

Los síntomas dependen del tipo de espina bífida que tenga el bebé y de la zona de la columna vertebral en la que se encuentre. Algunos bebés con espina bífida tienen pocos o ningún problema. Pero a veces la enfermedad puede causar problemas graves, como debilidad, pérdida de control de la vejiga o parálisis.

Todos los tipos de espina bífida se producen en el primer mes de embarazo. Al principio, la médula espinal del feto es plana. Después se cierra en un tubo llamado tubo neural. Si este tubo no se cierra del todo, el bebé nace con espina bífida.

Durante el embarazo, un análisis de sangre llamado alfafetoproteína (AFP) puede indicar si una mujer tiene un mayor riesgo de tener un bebé con espina bífida. Una ecografía prenatal o una resonancia magnética fetal pueden mostrar si el bebé la padece.

Sin embargo, la espina bífida oculta no suele causar síntomas. A menudo se descubre cuando los médicos realizan una radiografía u otro estudio de imagen de la columna vertebral por otro motivo. A veces los médicos descubren la espina bífida haciendo una ecografía después de observar un hoyuelo, una mancha de pelo o una mancha roja en la base de la columna vertebral del bebé.

Un niño cuya espina bífida es grave puede necesitar cuidados médicos de por vida. Esto puede resultar abrumador para cualquier familia. Pero no está sola, y hay muchos recursos disponibles para ayudarle a usted y a su familia. Habla con cualquier miembro del equipo de atención médica sobre las formas de encontrar apoyo.  También puede encontrar más información en línea en

El bebé se ha caído hacia atrás

Los bebés desarrollan un lipomelomeningocele al principio del embarazo de la madre, entre la cuarta y la sexta semana. No se conoce ninguna causa. Los genes que los bebés reciben de sus padres no desempeñan ningún papel. La causa no es que las madres reciban muy poco ácido fólico durante el embarazo.

Los niños que padecen esta enfermedad suelen tener problemas complejos que requieren una atención especial. En el Seattle Children’s, reunimos a muchos expertos en una clínica para tratar a su hijo. La neurocirugía es una parte del equipo médico de su hijo. Según las necesidades de su hijo, el equipo también puede incluir expertos en Urología, Neurodesarrollo, Ortopedia y Rehabilitación.

Los médicos de fuera del Seattle Children’s nos remiten cada año a bebés y niños con lipomielomeningoceles. Nuestros neurocirujanos tienen una gran experiencia en el cierre y la reparación de lipomielomeningoceles. Utilizamos los últimos y mejores equipos de neuromonitorización durante la cirugía de su hijo.

Todos los bebés con un lipomielomeningocele tienen la médula espinal atascada (anclada) en la masa grasa de la espalda. Esto puede tirar de la médula espinal hacia abajo. La médula espinal anclada puede causar síntomas, como: