¿Cuáles son los tipos de alienación?

Alienación del trabajo

La Teoría de la Alienación argumenta específicamente que un individuo pierde la capacidad de determinar su propia vida y destino, así como la capacidad de dirigir las acciones y los caracteres de estas acciones, definir las relaciones con otras personas y ser dueño de los artículos producidos por su trabajo. Una sociedad capitalista hace esto a través de la mecanización del individuo.

Un sistema privatizado de actividades económicas en el que el individuo se reduce a un mero instrumento de productividad promueve un alejamiento de la humanidad. En otras palabras, el trabajador se aliena porque sólo puede expresar su trabajo. Sin embargo, Marx identificó cuatro tipos de alienación, argumentando además que un trabajador individual se aliena de cuatro maneras.

1. Alienación del trabajador respecto a su producto: El diseño y el desarrollo de una producción no están en manos de un trabajador, sino en las decisiones de los capitalistas. Un trabajador no tiene control sobre lo que pretende producir ni sobre las especificaciones de su producto.

La alienación en el mundo actual

En 1844 Karl Marx articuló su teoría de la alienación en sus Manuscritos económicos y filosóficos. En aquel entonces, la mayoría de los trabajadores eran obreros de fábrica. Hoy en día, aunque sigue habiendo trabajadores de fábrica, un gran porcentaje de personas trabajan en empleos de «cuello blanco» cumpliendo funciones administrativas o de dirección en oficinas. El objetivo de este ensayo es investigar si los trabajadores de cuello blanco están menos alienados que los de cuello azul. En primer lugar, señalo que los seres humanos tienen necesidades. En segundo lugar, presento los cuatro tipos de alienación que surgen, según Marx, en un sistema capitalista cuando los seres humanos trabajan para satisfacer sus necesidades. En tercer lugar, analizo hasta qué punto los trabajadores de cuello blanco sufren estos tipos de alienación.

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En La Ideología Alemana Marx señala que los seres humanos se definen por características particulares como la actividad consciente, la vida en comunidad y las necesidades[1]. Las necesidades están constituidas por necesidades básicas y necesidades sociales más complejas: «la vida implica antes que nada comer y beber, una vivienda, vestirse y muchas otras cosas»[2] Las «otras cosas», las necesidades más complejas como «la actividad integral», «el desarrollo integral de los individuos», «el libre desarrollo de los individuos», «los medios para cultivar [las propias] dotes en todas las direcciones», etc, [La satisfacción de estas necesidades «(la acción de satisfacer, y el instrumento de satisfacción que se ha adquirido) conduce a nuevas necesidades»[5] Los seres humanos intentan satisfacer sus necesidades cada vez mayores mediante un avance tecnológico cada vez mayor.

Autoalienación

En sus estudios universitarios en Alemania, Marx se ocupó principalmente de cuestiones filosóficas, concretamente de la filosofía de Hegel y sus seguidores. En sus primeros años de periodismo había discutido la situación de los viticultores del Mosela y el problema de los robos de madera en Prusia. En este último caso, Marx llegó a la conclusión de que el Estado estaba al servicio de los intereses de los propietarios privados, en lugar del interés general. Todavía no había desarrollado la idea de que el Estado es el instrumento que expresa el poder de la clase social dominante. Aunque Marx también empezó a considerar al proletariado como una clase importante, con el comunismo como objetivo, su enfoque era más filosófico que político.

En París, la industria y la clase obrera estaban más desarrolladas en términos económicos y políticos que en Alemania. Las ideas socialistas se discuten habitualmente en los clubes y grupos de reunión de los trabajadores. Además, Engels había escrito Esbozo de una Crítica de la Economía Política a finales de 1843, y esto comenzó a familiarizar a Marx con la economía política. El análisis de Engels impulsó a Marx a estudiar la economía política, especialmente a Smith y Ricardo. Engels también aportó un estudio sobre la vida de la clase obrera, La condición de la clase obrera en Inglaterra, en 1844. Marx comenzó a criticar a los economistas políticos, lo que dio lugar a sus Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 (denominados Manuscritos en estas notas). En los Manuscritos, Marx estableció paralelismos entre la filosofía hegeliana y la economía política clásica, especialmente con respecto al trabajo y su importancia en el análisis de la sociedad. Ambos sistemas de pensamiento sostenían que el ejercicio del trabajo humano era un aspecto esencial para definir lo que era único para los humanos o la esencia de la humanidad.

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La alienación de los padres

Marx trata de explicar el trabajo enajenado a través de cuatro aspectos diferentes; el enajenamiento de la cosa, el autoenajenamiento y la universalidad del hombre frente a la naturaleza que provoca el enajenamiento del hombre. La forma en que Marx explica cada tipo de extrañamiento ha llegado a conocerse como el proceso de alienación. En primer lugar, recurre a la economía política para proporcionarnos el simple hecho de que, debido a que el trabajador se convierte en una mercancía en sí mismo, la sociedad debe dividirse en dos: «los propietarios y los trabajadores sin propiedad» (Lemert, 29). Teniendo en cuenta este hecho, podemos decir que entra en juego la competencia, que nos proporciona esencialmente un vínculo entre el extrañamiento y el sistema monetario.

Esto abre el camino al primer aspecto del extrañamiento, cómo el producto del trabajo se convierte en «algo ajeno, como un poder independiente del productor» (Lemert, 29). Dado que el trabajador renuncia a gran parte de su propio trabajo para crear este objeto sin ningún beneficio para él mismo, el propio objeto se aleja cada vez más de su creador, el propio trabajador. Una vez creado este objeto, comienza a independizarse y adquiere entidad por sí mismo. El producto del trabajo se objetiviza, ya que ha sido creado por un individuo y ahora es externo a él. De este modo, el trabajador se aleja de lo que ha creado.